miércoles, 25 de marzo de 2015

Las llagas y la Ortodoncia

Una de las grandes dudas que nos asaltan a la hora de decidir si iniciar un tratamiento de ortodoncia es la de saber si nos saldrán llagas, si serán molestas o si interferirán en nuestra calidad de vida. El llevar ortodoncia puede aumentar la posibilidad de que salgan, pero las llagas o aftas aparecen en un porcentaje muy bajo de los pacientes con ortodoncia.

¿Porque salen las aftas o llagas?

Al colocar la aparatología de ortodoncia, se produce un contacto continuo de los brackets o aparatología con la mucosa, y eso provoca la aparición de aftas o llagas en algunos casos. Suelen  curar de forma espontánea al cabo de 3-5 días. Las llagas o aftas pueden aparecer en la mucosa de la mejilla si se emplean brackets cementados en la cara externa de los dientes o bien en la lengua si se han cementado los brackets linguales o en la cara interna de los dientes.

 
Llagas o afta


¿Cómo puedo evitar la aparición de llagas o aftas con ortodoncia?


El uso de cera o silicona de ortodoncia aplicada de manera local en la aparatología sobre la zona donde se produce la molestia evita la aparición de la herida o disminuye la afectación de la mucosa puesto que disminuye el roce de la aparatología con la mucosa oral.

¿Qué hago para curarlas?

Existen multitud de productos en farmacias para curar las llagas o aftas. Los más eficaces son aquellos que crean una película protectora encima de la herida reduciendo así las molestias que pueda producir y acelerando su curación. También se pueden emplear productos que disminuyen las molestias que producen las aftas. Un remedio casero es el hacer enjuagues de agua con sal, lo que disminuye de forma notable las molestias.











lunes, 9 de marzo de 2015

¿QUÉ ES LA ORTODONCIA INVISIBLE? ¿QUÉ TIPOS EXISTEN? ¿ES MÁS CARO UN TRATAMIENTO CON ORTODONCIA INVISIBLE?


ARTÍCULO PUBLICADO POR EL DR. ORIOL QUEVEDO EN LA RED DE SALUD SALUSPOT


Brackets invisibles, brackets linguales, brackets de zafiro. ¿Te suenan estas palabras? Seguro que has oído a algún amigo, compañero de trabajo o familiar hablar sobre un tipo de ortodoncia que dicen ser invisible, ¿No es cierto?
Hoy en día la ortodoncia ya no es una cosa sólo de niños. Los adultos también pueden corregir sus dientes mal puestos y mejorar sus sonrisas, por esto, cada vez más, acuden al dentista con este objetivo. Por esta razón, la llamada ortodoncia invisible debe ser presentada como una herramienta básica y fundamental para ser ofrecida a los pacientes adultos en cualquier clínica odontológica especializada en ortodoncia.
No es lo mismo empezar un tratamiento de ortodoncia en un niño o una adolescente de 8, 10 o 13 años, que empezarlo en una chica de 21, un empresario de 45 o una reportera de 33 años. No es igual la vida social o laboral de unos y otros; ¿no te parece?
¿Qué entendemos por ortodoncia invisible?
El término invisible no debe interpretarse como algo mágico, irreal o de efectos especiales. La llamamos invisible porque, tal como dice la palabra, no es visible o, por lo menos, lo es poco, y es difícil de verse por las personas de nuestro entorno.
Por lógica, el paciente que lleve algún tipo de ortodoncia invisible verá sus aparatos, pero lo que buscamos es que no los vean las demás personas. Esto dependerá del tipo de ortodoncia invisible que usemos, ya que existen aparatos más invisibles y otros menos invisibles.
Tipos de aparatos invisibles

Existen 3 grandes grupos de aparatos de ortodoncia invisible. De menos a más invisible encontramos: los brackets estéticos, los alineadores transparentes (Invisalign) y los brackets linguales. Aunque realmente entre los brackets linguales y los alineadores transparentes existe gran disparidad de opiniones a cerca de cuál de ellos es más invisible.

  1. Brackets estéticos: estos brackets son exactamente iguales a los brackets metálicos tradicionales, pero están fabricados con materiales de un color muy parecido al de los dientes o incluso totalmente transparentes. Este aspecto es lo que permite que pasen más desapercibidos y sean más estéticos. Dentro de este tipo de brackets encontramos los brackets de zafiro, los brackets de porcelana o los brackets de polimeros plásticos. Tu ortodoncista puede recomendarte unos u otros dependiendo de los movimientos que vaya a requerir.


      2.  Alineadores transparentes:

                                                        
  1. Los alineadores transparentes son aparatos removibles, es decir, el paciente se los puede quitar y poner. Con este tipo de ortodoncia el paciente no necesita llevar brackets, y al ser transparentes pasan desapercibidos por completo. Se fabrican en base a una planificación virtual que realiza el ortodoncista sobre unos moldes digitales del paciente, y se confeccionan mayor o menor número de alineadores dependiendo de la dificultad de cada caso.



    3. Brackets linguales: los brackets linguales son parecidos a los brackets tradicionales, pero su gran particularidad es que van colocados en la cara interna de los dientes, la que tocamos con la lengua (por eso se llaman linguales). Al ir pegados por dentro en lugar de por fuera, son casi imposibles de ver por el resto de personas.



¿Es más caro un tratamiento con ortodoncia invisible?
En efecto, un tratamiento de ortodoncia invisible en la mayoría de los casos es más caro que con los brackets metálicos tradicionales. Esto no es por un capricho recaudatorio de los ortodoncistas. El mayor coste de este tipo de ortodoncia es debido al incremento del coste de los materiales y las nuevas tecnologías.
Por ejemplo, el material de zafiro o de porcelana de los brackets estéticos es mucho más caro que el simple metal de los brackets clásicos, de ahí el incremento de coste de unos brackets respecto a los otros.
En el caso de los alineadores transparentes, el ortodoncista normalmente trabaja con empresas que realizan grandes inversiones y esfuerzos en investigación y desarrollo, y por ello se encarece el producto final.
En la ortodoncia lingual el incremento del coste es debido principalmente a tres factores:
  1. Necesidad de fabricar e individualizar cada bracket, de cada diente, para cada paciente.
  2. Necesidad de formación específica del profesional ortodoncista para manejar esta técnica.​
  3. Dificultad de la técnica que implica mayor dedicación y tiempo de trabajo con el paciente. 



Dr. Oriol Quevedo Pou