domingo, 30 de junio de 2013

Ortodoncia y Estética Dental mediante extracciones dentales

¿Es un problema o es una necesidad?

A menudo sucede que los padres acuden al dentista preocupados por la mordedura incorrecta de sus hijos/as, por la estética dental, o por una mal posición de sus dientes que necesitará un tratamiento de ortodoncia para corregirse.

En ocasiones, y según el estudio que haga el especialista en ortodoncia de su situación en particular, puede ser necesaria la extracción de uno o varios dientes para poder lograr un resultado óptimo y saludable para el paciente. Por esto, es importante que la valoración de estos casos la lleve a cabo un ortodoncista especializado, para poder hacer un apropiado diagnóstico y ofrecer las explicaciones pertinentes y aclaraciones de dudas surgidas.

Las dos situaciones más comunes en las que su ortodoncista puede indicar la extracción dental son: la diferencia de tamaño entre la parte superior e inferior de la boca (resalte dental), se puede reconocer fácilmente por la falta de contacto entre los dientes superiores e inferiores (Figura 1) 


Figura 1. Resalte dental
y la falta de espaciodonde suele apreciarse el apiñamiento dental o mal posición (Figura 2).

Figura 2. Apiñamiento dental severo


La realización de extracciones dentales para el correcto tratamiento de ortodoncia no perjudica la estética dental, ni la estética facial, ni de la sonrisa, siempre y cuando se haya efectuado un diagnóstico adecuado del caso.

Por lo tanto, evitar realizar las extracciones dentales en un tratamiento de ortodoncia, puede llegar a ser perjudicial para el paciente, para la salud de sus encías y para su estética dental y facial. No existen sistemas ni técnicas mágicas  para evitar realizar extracciones, lo que debe imperar siempre es el diagnóstico correcto y específico en cada paciente, basado en el conocimiento y en la evidencia científica y demostrada.

La ortodoncia podrá realizarse mediante técnicas con brackets, brackets linguales, brackets invisibles, brackets estéticos, invisalign, o cualquiera de las técnicas que su ortodoncista maneje y considere apropiadas para su tratamiento.
A continuación mostramos el desarrollo de un caso de falta de espacio donde hemos extraído 4 dientes (2 premolares superiores y 2 premolares inferiores). Puede observarse como el resultado final es óptimo, la estética facial y de la sonrisa ha mejorado, la oclusión dental es la ideal, y de ninguna manera se aprecia la falta de los dientes ausentes.



Figura 3. Resultado tras el tratamiento de ortodoncia con cuatro extracciones del paciente de la figura 2.


Figura 4. Sonrisa antes y después del tratamiento de ortodoncia con cuatro extracciones de premolares








miércoles, 12 de junio de 2013

SARPE (Surgical Assisted Rapid Maxillary Expansion)

La SARPE o expansión rápida del maxilar quirúrgicamente asistida es una técnica empleada para aumentar la anchura del maxilar en pacientes adultos. Es una técnica quirúrgica cuyo objetivo es disminuir la resistencia ósea de las suturas del maxilar para que este se pueda ensanchar gracias a la utilización del disyuntor que se cementa antes de la intervención.(figura 1)
Figura 1. Imagen de un Disyuntor Maxilar
La SARPE se emplea en pacientes que tienen un déficit transversal del maxilar o maxilar estrecho. La expansión quirúrgica del maxilar se puede realizar con anestesia general o con anestesia local y sedación. Al finalizar la intevención, se le aplican un número determinado de vueltas al disyuntor para que el maxilar se pueda ensanchar sin dificultad. Una vez el maxilar se ha ensanchado, aparecerá un diastema o espacio entre los incisivos superiores que disimularemos estéticamente con un diente de resina. (figura 2 y 3)

Figura 2.  Diastema tras la expansión maxilar 

Figura 3. Colocación de un diente de resina para
disimular el espacio entre los incisivos tras la
expansión maxilar


Tras finalizar el tratamiento de ortodoncia, lograremos una corrección del déficit de anchura maxilar y una mejoría estética en la sonrisa del paciente. (figura 4)

Figura 4. Diferencia en sonrisa antes y después de la SARPE